Cómo Apelar una Licencia Médica en Chile: Carta Modelo COMPIN [Descarga Gratis]

Recibir la noticia de que tu licencia médica ha sido rechazada o reducida puede generar preocupación y dudas. La licencia médica es el documento mediante el cual un médico certifica que, debido a una incapacidad temporal (enfermedad, accidente, embarazo, etc.), un trabajador no puede desempeñar sus labores por un periodo determinado, dando derecho a ausentarse del trabajo y a recibir el Subsidio por Incapacidad Laboral (SIL) en reemplazo de su remuneración mientras dure el reposo indicado. Sin embargo, esa licencia debe ser revisada y autorizada por los organismos competentes (ya sea tu aseguradora de salud Isapre o la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN) si estás en Fonasa) para que surta efecto. Cuando la entidad revisora rechaza una licencia médica –es decir, determina que el reposo no corresponde pagar o validar– el trabajador se queda sin el subsidio y su ausencia podría considerarse injustificada. Afortunadamente, en Chile existe el derecho a apelar estas decisiones.
En este artículo te explicaremos cómo apelar una licencia médica rechazada, paso a paso, incluyendo qué documentos necesitas, cómo redactar la carta de apelación dirigida a la COMPIN, y te proporcionaremos un modelo de carta listo para usar (descargable gratis) que servirá de guía. El objetivo es que puedas presentar un recurso sólido y bien fundamentado, aumentando las probabilidades de que reconsideren tu licencia y finalmente sea aprobada. Esta información está orientada a mayores de 18 años que enfrenten un rechazo de licencia médica, ya sean cotizantes de Fonasa o de Isapre.
¿Qué es una licencia médica y quién la aprueba?
Una licencia médica es un permiso médico que autoriza a un trabajador a no asistir a su trabajo por motivos de salud durante un período determinado, certificado por un profesional de la salud. Durante los días de licencia, si esta es aprobada, el trabajador tiene derecho a recibir el subsidio por incapacidad laboral en lugar de su sueldo, siempre que cumpla con los requisitos establecidos. En otras palabras, la licencia médica protege tanto la salud del trabajador (permitiéndole descansar para recuperarse) como sus ingresos, mediante el pago de dicho subsidio mientras dure la incapacidad temporal.
En Chile, el proceso de aprobación de una licencia médica depende del régimen de salud al que estés afiliado:
Afiliados a Fonasa (Fondo Nacional de Salud): Las licencias de trabajadores del sistema público son revisadas por la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez, más conocida como COMPIN. La COMPIN es un organismo técnico del Estado, dependiente del Ministerio de Salud, encargado de velar por el cumplimiento de las normas médico-legales de la seguridad social. Entre sus funciones principales está evaluar el estado de salud de los trabajadores para determinar su capacidad laboral o necesidad de reposo, lo que se refleja en la aprobación o rechazo de las licencias médicas. En cada región del país existe una COMPIN (generalmente bajo la Secretaría Regional Ministerial de Salud respectiva) que se encarga de revisar las licencias presentadas por los trabajadores afiliados a Fonasa en esa jurisdicción.
Afiliados a Isapres (Instituciones de Salud Previsional): En el sistema privado, inicialmente es la propia Isapre la que evalúa y autoriza, reduce o rechaza la licencia médica presentada por sus cotizantes. Las Isapres cuentan con sus propios equipos médicos que emiten un pronunciamiento sobre la licencia. No obstante, la COMPIN también juega un rol en estos casos, pues si un afiliado a Isapre no está de acuerdo con la decisión de su aseguradora (por ejemplo, rechazan su licencia o le reducen los días de reposo otorgados), puede escalar el caso presentando un reclamo ante la COMPIN para que ésta revise la decisión de la Isapre. Más adelante profundizaremos en cómo proceder en este escenario específico.
En resumen, la COMPIN actúa como el organismo público que revisa las licencias médicas: en el caso de Fonasa, es el primer ente que las aprueba o rechaza; en el caso de Isapre, funciona como instancia de apelación externa ante las decisiones de la aseguradora privada. Por encima de la COMPIN existe otro organismo, la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), que es la autoridad final a la cual se puede recurrir en busca de un dictamen cuando persisten desacuerdos, como veremos más adelante.
Motivos comunes de rechazo de licencias médicas
Las licencias médicas pueden ser rechazadas o modificadas por diversas razones. Cuando recibes la notificación de rechazo (ya sea de parte de tu Isapre o de la COMPIN), en dicha resolución se indicará la causal o motivo por el cual no fue autorizada tu licencia. Es fundamental identificar esta causal, ya que tu apelación deberá responder específicamente a ella, aportando antecedentes que la refuten o aclaren. A continuación, enumeramos las causas más comunes de rechazo o reducción de licencias en Chile, según la normativa vigente:
Presentación fuera de plazo: Ocurre cuando la licencia médica (en papel) no fue presentada a tiempo ante la entidad correspondiente. Por regla general, un trabajador dependiente tiene 2 días hábiles desde el inicio de la licencia para entregarla al empleador (3 días si es funcionario público), y el empleador a su vez tiene otros 3 días para ingresarla a la COMPIN o Isapre. Si estos plazos no se cumplen, la licencia puede ser rechazada por fuera de plazo. Esta es una causal frecuente y difícil de revertir, ya que el reglamento exige cumplir con los tiempos. No obstante, si existen razones atendibles por las que no se pudo presentar en plazo (por ejemplo, una hospitalización del trabajador que impidió realizar el trámite), conviene explicarlas en la apelación y aportar pruebas de ello. En algunos casos, se puede adjuntar una carta del empleador que certifique la fecha en que recibió la licencia o algún documento que demuestre impedimentos de fuerza mayor. Aun así, hay que tener en cuenta que la normativa es estricta en cuanto a plazos.
Reposo injustificado o exceso de días: Es una de las causales más habituales de rechazo. Significa que, tras evaluar los antecedentes médicos, la COMPIN o Isapre consideró que el período de reposo otorgado por el médico no está suficientemente justificado por la enfermedad o diagnóstico, o que excede el tiempo razonable de recuperación. En la resolución de rechazo suele aparecer formulado como "reposo no justificado para el diagnóstico" u otra frase similar. Para apelar esta decisión, se debe reforzar la justificación médica del reposo: por ejemplo, adjuntar un informe detallado del médico tratante explicando por qué eran necesarios esos días adicionales, describir la gravedad de la condición o complicaciones que tuvo el paciente, resultados de exámenes que evidencien la necesidad del reposo, etc. El objetivo es demostrar que el tiempo de licencia sí era adecuado y que el rechazo fue basado en una evaluación incompleta o errónea. Este tipo de apelación es más sólida si contamos con el respaldo explícito de un especialista que confirme la incapacidad laboral por el periodo en cuestión.
Incumplimiento del reposo: Esta causal se aplica cuando se acredita que el trabajador no respetó las indicaciones de reposo durante los días de licencia. Por ejemplo, puede ocurrir si la Isapre realizó una visita domiciliaria o seguimiento y constató que la persona no estaba en su domicilio o estaba realizando actividades incompatibles con el reposo prescrito. También puede deberse a antecedentes de que el paciente trabajó durante la licencia u otras situaciones similares. En la notificación puede decir "incumplimiento de reposo". Para refutar esta causa, la persona deberá explicar su situación: si hubo una salida eventual del domicilio, justificarla (por ejemplo, para una consulta médica de control, lo cual está permitido, o una emergencia familiar). Es importante aportar pruebas si es posible (ejemplo: boleta de atención médica que demuestre que salió de casa para ir al doctor, etc.). Sin embargo, hay que ser realistas: si efectivamente se incumplió el reposo sin justificación, será muy complejo que la COMPIN revoque el rechazo, ya que se considera una falta grave a las condiciones de la licencia.
Diagnóstico considerado irrecuperable o preexistente: En algunos casos, la licencia se rechaza porque el diagnóstico corresponde a una condición irreversible o crónica que, a juicio del evaluador, no se recuperará con días de reposo temporal. Esta causal suele invocarse cuando la persona padece una enfermedad grave o crónica (por ejemplo, una patología degenerativa avanzada) donde se estima que otorgar licencias médicas no es la vía adecuada, sino que quizás corresponde evaluar una invalidez permanente u otro tipo de beneficio. Si en tu resolución aparece algo como "diagnóstico irrecuperable" o similar, la estrategia de apelación podría enfocarse en demostrar que pese a la gravedad, sí hay medidas terapéuticas en curso que justifican el reposo (por ejemplo, tratamientos que podrían mejorar la condición, rehabilitación, etc.). Adjuntar informes médicos que avalen que el paciente puede experimentar mejoría o que el reposo tiene un objetivo terapéutico específico será clave. De todas formas, esta causal indica un caso complejo; a veces, paralelamente a la apelación de la licencia, conviene iniciar trámites para evaluación de invalidez si aplica.
Falta de vínculo laboral comprobable: Esta razón de rechazo significa que la entidad no pudo verificar que el trabajador tuviera un contrato o vínculo laboral válido durante el periodo de la licencia. Puede suceder si, por ejemplo, la persona había cesado en su trabajo (renuncia o despido) antes de iniciar la licencia, o si la empresa no pagó cotizaciones y por ende el sistema lo ve como no activo, o si hubo errores en los datos del empleador. Para apelar en este caso, es fundamental acreditar la relación laboral: adjuntar copia del contrato de trabajo, últimas cotizaciones pagadas, certificados de la AFP o de la Inspección del Trabajo que demuestren que el vínculo existía. Si fue un error administrativo (como un RUT de empleador mal registrado), aclararlo. Si la persona estaba cesante al momento de enfermar (lo cual generalmente invalidaría la licencia común), la apelación lamentablemente no prosperará porque el beneficio está concebido para trabajadores activos. Pero si se trata de un malentendido o desfase en registros, presentando los documentos probatorios la COMPIN podría revertir el rechazo.
Licencia médica "corregida" o con errores de forma: A veces las licencias en formato papel que presentan enmiendas, tachaduras o correcciones pueden ser rechazadas por considerarse documentos alterados o mal emitidos. También entra aquí cuando hay errores formales, como datos incompletos o mal llenados en el formulario. La resolución de rechazo podría mencionar "licencia méd. corregida" o "error en formulario". Ante esto, para apelar se suele requerir que el médico emisor reemita correctamente la licencia o extienda un certificado que aclare la situación. En la apelación puedes adjuntar una copia de la licencia y explicar que, aunque hubo una corrección menor (por ejemplo, en la fecha), el reposo es legítimo. Lo ideal es obtener del mismo médico tratante una carta o informe confirmando la autenticidad de la licencia y los datos correctos. Si la licencia tenía errores graves de forma, puede ser necesario subsanarlos primero (el COMPIN podría requerir la emisión de una nueva licencia reemplazando a la anterior). Este tipo de rechazo se gana demostrando buena fe y aclarando el error, más que discutiendo el fondo médico.
Falta de antecedentes para licencias por cuidado de hijo menor de 1 año: Existe un tipo especial de licencia para cuidar a un niño o niña menor de un año con enfermedad grave. Si te rechazaron una licencia de este tipo, la causa suele ser que no presentaste algún antecedente obligatorio que compruebe la condición del menor o tu relación con él/ella. Por ejemplo, puede requerirse certificado médico que acredite la enfermedad grave del hijo, o documentos que prueben la filiación y edad del niño. Si la resolución dice algo como "no se acredita enfermedad grave del hijo menor de un año", la apelación debe consistir principalmente en aportar esos antecedentes faltantes: informe del pediatra tratante del niño detallando su diagnóstico y por qué se considera grave, certificado de nacimiento del menor (para acreditar la edad), etc. Una vez integrados esos documentos, es posible que la COMPIN reevalúe y autorice la licencia para el cuidado del menor, ya que este beneficio está contemplado en la ley siempre que se cumplan los requisitos.
Estas son algunas de las causales más comunes, pero existen otras menos frecuentes. De hecho, la lista oficial incluye motivos como los antes mencionados: presentación fuera de plazo, reposo no justificado, diagnóstico irrecuperable, falta de vínculo laboral, licencia corregida, falta de antecedentes en caso de hijo enfermo, e incumplimiento de reposo. Identificar correctamente el motivo de rechazo es el primer paso, ya que tu estrategia de apelación dependerá de rebatir esa razón con evidencia y argumentos. En la siguiente sección, veremos el procedimiento general para apelar y cómo afrontar cada paso.

Cómo apelar una licencia médica rechazada: paso a paso
Si tu licencia médica fue rechazada o reducida, tienes el derecho a apelar para intentar revertir esa decisión. Este proceso de apelación se conoce formalmente como Recurso de Reposición cuando se presenta ante la misma entidad que rechazó la licencia (COMPIN o Isapre, según corresponda). El objetivo es que dicha entidad reconsidere su dictamen a la luz de nuevos antecedentes o de una revisión más detallada. A continuación, describimos los pasos a seguir para apelar efectivamente una licencia médica:
1. Revisar la notificación de rechazo
Lo primero es leer detenidamente la carta de notificación o resolución donde se informa el rechazo de la licencia. Ese documento, ya sea una carta certificada enviada a tu domicilio, un correo electrónico oficial, o un archivo descargable desde la plataforma de la Isapre/COMPIN, contiene información clave: el número de la licencia médica, el período de reposo involucrado (fechas desde/hasta), el motivo de rechazo específico y la fecha en que se emitió la resolución. Presta especial atención a estos puntos:
Motivo o causal de rechazo: como explicamos en la sección anterior, identifica exactamente qué razón dio la entidad para no autorizar tu licencia (por ejemplo: “Reposo injustificado según diagnóstico”, “Presentación fuera de plazo”, etc.). Subraya o anota esa frase porque será el foco central de tu apelación.
Fecha de emisión y notificación: anota la fecha en que la resolución de rechazo fue emitida o notificada. Esto es crítico para los plazos, ya que cuentas con un tiempo limitado para apelar (generalmente se considera la fecha de recepción de la notificación). Más adelante detallaremos los plazos, pero por ejemplo para Fonasa/COMPIN el plazo es muy breve (5 días hábiles), mientras que para rechazos de Isapre suele ser un poco mayor (hasta 15 días hábiles). Saber cuándo comienza a correr el plazo te permitirá no excederte.
Entidad que emite la resolución: verifica si quien firma o emite la carta es la COMPIN de tu región, tu Isapre u otro organismo (por ejemplo una Caja de Compensación, en algunos casos). Esto determina ante quién debes dirigir la apelación. En licencias Fonasa normalmente verás “COMPIN Región _____ – Resolución Exenta N° ___”; en licencias Isapre verás la resolución de la Isapre. Si es la Isapre la que rechazó, tu apelación irá dirigida a la COMPIN correspondiente (es decir, escalarás a la autoridad pública); si es la propia COMPIN la que rechazó (caso Fonasa), tu recurso de reposición se dirige a esa misma COMPIN, pero idealmente a una instancia superior dentro de ella (por ejemplo, la jefatura de la COMPIN Regional).
Además, verifica si la notificación indica instrucciones para apelar (a veces adjuntan un folleto o indican “usted puede presentar reclamo en tal oficina”). Si no lo menciona, no te preocupes, porque igualmente por ley tienes derecho a hacerlo aunque no lo indiquen expresamente.
En resumen, infórmate bien de qué, cuándo y por qué fue rechazada tu licencia, ya que esa información debe reflejarse correctamente en tu carta de apelación (citar el número de resolución, fecha, motivo, etc. para que la autoridad sepa exactamente qué estás reclamando).
2. Reunir antecedentes médicos y documentos de respaldo
Una apelación exitosa no se basa solo en pedir “por favor reconsidere mi licencia”, sino en aportar nuevos antecedentes o aclaraciones que puedan cambiar la opinión del evaluador. Por ello, el siguiente paso es compilar todos los documentos de respaldo necesarios para fortalecer tu caso, especialmente aquellos que no fueron considerados inicialmente o que contrarresten la causa del rechazo. Algunos de los documentos importantes a reunir son:
Informe detallado del médico tratante: En prácticamente todos los casos, es muy útil acudir con tu médico (el que te dio la licencia) para solicitarle un informe médico complementario, actualizado y más completo, dirigido a la COMPIN. En este informe el médico debe explicar claramente la naturaleza de tu enfermedad o lesión, el tratamiento proporcionado, y fundamentar por qué el período de reposo indicado era necesario. Mientras más específico y técnico (en cuanto a la justificación clínica) sea este informe, mejor; por ejemplo, indicando consecuencias de no guardar reposo, describiendo hallazgos de exámenes, etc. Este documento sirve para refutar causales como reposo injustificado o diagnóstico no claro.
Resultados de exámenes y otros informes: Adjunta copias de exámenes de laboratorio, radiografías, resonancias, scans, informes de especialistas, y en general cualquier examen o documento que evidencie objetivamente tu condición. Por ejemplo, si el rechazo fue por “reposo injustificado”, tener una imagen que muestre la lesión o un examen con valores anormales puede evidenciar que sí había una afección de cuidado. Si el rechazo fue por “diagnóstico irrecuperable”, quizás adjuntar exámenes que muestren cambios podría ayudar. Incluye también epicrisis (resumen de hospitalización) si fuiste hospitalizado, licencias médicas previas relacionadas, etc. Todos estos antecedentes médicos brindan contexto y sustento a tu solicitud.
Documentos administrativos según el caso: Aquí entran aquellos papeles que no son médicos pero que son relevantes según la causal de rechazo:
Si fue por fuera de plazo: copia de la colilla de presentación de la licencia (si la tienes) o una carta del empleador indicando cuándo recibió la licencia; cualquier comprobante que muestre fechas.
Si fue por falta de vínculo laboral: copias del contrato de trabajo, últimas liquidaciones de sueldo, certificado de afiliación AFP, historial de cotizaciones, etc. que demuestren tu relación laboral vigente en las fechas de la licencia.
Si fue por incumplimiento de reposo: algún descargo o evidencia que contradiga lo afirmado (por ejemplo, si argumentan que no estabas en casa, aportar una explicación y quizás declaración de algún testigo o vecino, aunque esto último no siempre es aceptado formalmente).
Si fue por licencia de hijo grave <1 año: certificado del pediatra tratante que confirme la condición grave del menor, más certificado de nacimiento del niño, etc.
Si fue por licencia corregida: copia de la licencia tal cual está (para que vean la corrección) y ojalá una carta del médico explicando la corrección o un respaldo del consultorio u entidad emisora.
Otros antecedentes opcionales: Cualquier otro documento que consideres relevante agregar. Por ejemplo, si tu enfermedad se relaciona con el trabajo (estrés laboral, etc.), podrías adjuntar documentación de aquello (aunque la licencia común no cubre enfermedades profesionales, podría dar contexto). Si hay certificados de reposo anteriores por la misma causa, podrías incluirlos para mostrar el historial. En general, piensa qué información le podría hacer sentido al médico revisor para convencerlo de que tu licencia sí era procedente.
Ten en cuenta que debes hacer llegar copias (no entregues originales únicos porque podrían extraviarse en el expediente). En caso de apelar presencialmente, lleva también los originales para mostrar si te los solicitan pero quedándote tú con ellos.
Organiza los documentos ordenadamente. Un buen orden es: carta de apelación al principio (que describiremos en el siguiente paso), seguida de la resolución de rechazo que te enviaron (para fácil referencia), luego el informe médico principal, después exámenes y otros anexos, y al final cualquier documento administrativo. Es útil hacer un índice o lista de anexos en la carta, mencionando “Adjunto: Informe Dr. X, 2 exámenes de laboratorio, copia licencia, etc.”.
3. Redactar la carta de apelación (recurso de reposición)
La carta de apelación es el corazón de tu solicitud. En ella, te dirigirás formalmente a la autoridad correspondiente exponiendo tu caso y pidiendo que se reevalúe la decisión. Esta carta es básicamente la presentación escrita de tu recurso de reposición. A continuación, te indicamos cómo estructurar y qué incluir en la carta de apelación:
Encabezado (lugar y fecha): Inicia la carta indicando la ciudad y la fecha en que la estás escribiendo, alineado a la derecha. Por ejemplo: “Santiago, 15 de agosto de 2025.” Esto es importante porque demuestra que estás dentro de plazo (si la fecha de la carta cae dentro de los días establecidos para apelar).
Destinatario: A la izquierda, escribe a quién va dirigida la carta. Si estás reclamando ante la COMPIN, puedes poner: “Señores Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez – COMPIN [Región/Ciudad]” y opcionalmente la dirección o simplemente “Presente.”. Si es un recurso ante la misma Isapre (en casos muy particulares donde quizá primero intentas una reconsideración interna), dirigirías a la Isapre; pero en la mayoría de los casos, cuando hay rechazo, se apela ya sea a la COMPIN o a la Superintendencia, no a la Isapre. Así que usualmente el destinatario será la COMPIN de tu región o provincia. Por ejemplo: “Señores Comisión Médica Preventiva e Invalidez, Región de Valparaíso, Presente.”
Presentación inicial (identificación y referencia): Comienza el cuerpo de la carta presentándote con tu nombre completo, RUT y datos de contacto, y señalando el motivo de la carta. Un ejemplo de primera frase: “Yo, [Nombre Completo], RUT [12.345.678-9], afiliado(a) a [Fonasa/Isapre XYZ] y con domicilio en [tu dirección completa], por medio de la presente vengo a interponer recurso de reposición en contra de la Resolución Exenta N° [xxx], de fecha [dd/mm/aaaa], emitida por [COMPIN/Isapre], que rechazó mi licencia médica N° [folio], correspondiente a [número] días de reposo a contar del [fecha de inicio], por la causal “[citar textual la causal de rechazo]”.” En esa frase (que puede ser más de una oración) debes dejar claros todos los datos fundamentales: quién eres, qué licencia reclamas (número, fechas, médico que la dio si quieres agregar), qué resolución estás apelando (número y fecha del rechazo) y por qué motivo se rechazó. De esta manera, la autoridad que lea sabrá exactamente de qué caso se trata. Incluye tu calidad de afiliado (Fonasa o el nombre de tu Isapre), ya que eso también contextualiza el caso.
Nota: Es muy importante incluir en la carta tu nombre, RUT, dirección y contacto (teléfono/email), así como tu institución de salud (Fonasa/Isapre) y la entidad reclamada (COMPIN o Isapre). De hecho, las instrucciones oficiales señalan que la carta de reclamo debe contener nombre completo y RUN, domicilio, datos de contacto (teléfono y correo), institución de salud a la que estás afiliado y la entidad a la que reclamas. Verifica que todos esos datos estén presentes en tu escrito.
Descripción de los hechos y fundamentos: Tras la introducción formal anterior, en uno o dos párrafos explica con tus palabras por qué no estás de acuerdo con el rechazo y aportas fundamentos para que se reconsidere. Aquí debes responder a la causal de rechazo directamente. Por ejemplo, si la razón fue reposo injustificado, podrías escribir algo como: “No comparto la decisión de considerar injustificado el reposo prescrito, ya que mi condición de salud sí ameritaba los días otorgados. Sufro de [descripción de enfermedad], lo cual me provocó [síntomas o complicaciones], impidiéndome trabajar normalmente. Mi médico tratante, el Dr. [Nombre], indicó reposo precisamente para [explica el porqué del reposo]. Adjunto a esta carta un informe médico detallado del Dr. [Nombre] donde se fundamenta la necesidad del reposo por [X] días, además de exámenes [mencionar si aportas algún examen] que respaldan el diagnóstico.” De esta forma, estás argumentando por qué se debe revocar el rechazo. Sé claro y conciso: no se trata de escribir páginas y páginas, sino de resaltar los puntos clave. Algunos consejos en esta parte:
Usa un tono formal y respetuoso. Evita expresiones agresivas o descalificativas hacia la entidad; en vez de decir “la COMPIN se equivocó rotundamente”, puedes decir “considero que tal resolución no refleja adecuadamente mi estado de salud” o “existen antecedentes nuevos que estimo no fueron considerados y que paso a detallar”.
Menciona y resume los nuevos antecedentes que adjuntas. Por ejemplo: “Junto con este escrito, presento: 1) Informe del médico tratante con fecha 10/08/2025, 2) Resultados de exámenes de laboratorio recientes, 3) copia de la resolución impugnada, 4) certificado [X]… etc.”. Enumerarlos ayuda al lector a saber qué va a encontrar en los anexos. No transcribas completo el informe médico en la carta (para eso lo adjuntas), pero sí resalta sus conclusiones principales en tu redacción.
Si la causa es presentación fuera de plazo u otra de tipo administrativa, explica brevemente la situación: por ejemplo “La licencia fue entregada fuera de plazo debido a que me encontraba hospitalizado y no conté con alguien que realizara el trámite oportunamente; adjunto documentación que respalda esta circunstancia, solicitando que sea considerada para excusar el retraso.”
Mantén un orden lógico: primero describe tu situación de salud, luego refuta el motivo de rechazo con fundamentos médicos o legales, luego enumera las pruebas adjuntas que dan soporte a lo que dices.
Solicitud o petición concreta: Hacia el final de la carta, debes expresar claramente qué estás pidiendo. En este caso, la petición es que se reconsidere o deje sin efecto la resolución de rechazo y en consecuencia se autorice la licencia médica cuestionada. Un ejemplo de cómo plantearlo: “Por lo expuesto anteriormente, solicito respetuosamente a ustedes reconsiderar la resolución de rechazo indicada y autorizar la licencia médica N° [___] en todos sus términos, con el fin de reconocer mi derecho al subsidio por incapacidad laboral correspondiente al período de reposo prescrito.” Es importante usar palabras como “solicito” y detallar qué se espera: básicamente, que aprueben la licencia (lo cual implica pagar el subsidio). Esta es la parte resolutiva de tu recurso.
Despedida y firma: Finaliza la carta con una fórmula de cortesía, por ejemplo: “Sin otro particular, esperando una acogida favorable a mi solicitud, se despide atentamente,”. Luego, en la siguiente línea, tu nombre completo y RUT, y tu firma manuscrita (si la vas a presentar físicamente). También puedes debajo del nombre agregar “Teléfono: [] – Email: []” para facilitar contacto (si no lo pusiste en el primer párrafo).
Recuerda revisar la redacción, ortografía y que todos los datos estén correctos. La carta debe ser clara, formal y al grano. Idealmente no más de dos planas (hojas) de texto, sin contar anexos. Si es muy extensa, asegúrate de que al menos los primeros párrafos destaquen lo esencial, porque el revisor podría no leer en detalle documentos demasiado largos.
A continuación, te proporcionamos un modelo de carta de apelación a la COMPIN que puede servirte como referencia para redactar la tuya. Ajusta los datos en los campos correspondientes y modifica el contenido según tu situación y la causal de tu rechazo.

Modelo de carta de apelación a la COMPIN (Recurso de Reposición)
Santiago, 15 de agosto de 2025.
Señores Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN)
Región Metropolitana de Santiago
Presente.De mi consideración:
Yo, [NOMBRE COMPLETO], cédula de identidad Nº [RUT], domiciliado en [dirección completa], afiliado a [Fonasa / Isapre ______], por medio de la presente presento un recurso de reposición en contra de la Resolución Exenta Nº [___] de fecha [___], notificada el [___], que rechazó la licencia médica Nº [___] otorgada por el Dr. [Nombre Médico] el [fecha de inicio] por un período de [__] días, bajo la causal de “[citar el motivo de rechazo indicado en la resolución]”.
Fundamentos de la apelación:
Deseo manifestar que no estoy de acuerdo con dicha resolución, ya que mi estado de salud sí ameritaba el reposo indicado y cuento con nuevos antecedentes que respaldan esta afirmación. En efecto, el diagnóstico que motivó la licencia es [describir brevemente la enfermedad o condición], el cual me provocó [síntomas, dolencias] que impedían desempeñar mis labores habituales. Mi médico tratante, Dr. [Nombre], determinó la necesidad de [número de días] días de reposo debido a [explicar razones médicas: por ejemplo, la naturaleza de la enfermedad, complicaciones surgidas, riesgo de agravamiento, etc.]. Considero que la decisión de rechazar la licencia bajo el argumento de “[reposo injustificado]” no refleja plenamente la realidad de mi situación clínica.Adjunto a la presente un Informe Médico emitido por el Dr. [Nombre del médico] con fecha [___], en el cual se detalla la evolución de mi enfermedad y se fundamenta en profundidad la necesidad del reposo prescrito. Asimismo, acompaño resultados de exámenes médicos recientes –como [mencionar exámenes relevantes, p. ej., “resonancia magnética”, “exámenes de sangre”, etc.]– que sustentan el diagnóstico de [diagnóstico] y evidencian [hallazgos importantes, p. ej. inflamación, marcadores elevados, etc.]. Estos antecedentes no habían sido considerados en la evaluación inicial y, a mi juicio, acreditan de mejor forma que el período de licencia indicado sí era necesario para mi recuperación completa.
Quiero destacar además que he cumplido estrictamente con el reposo y las indicaciones médicas durante todo el período. [En caso de que la causal fuera otra, ajustar este párrafo: por ejemplo, si hubo presentación fuera de plazo, explicar brevemente las razones aquí]. En todo momento mi intención ha sido recuperarme adecuadamente para reincorporarme a mis labores en óptimas condiciones, tal como lo puedo hacer una vez concluido el reposo recomendado.
Por lo anterior, solicito respetuosamente a ustedes, señores de la COMPIN, reconsiderar la resolución de rechazo antes mencionada y autorizar la licencia médica Nº [___] en todos sus términos, con el fin de hacer efectivo mi derecho al Subsidio por Incapacidad Laboral por los [__] días de reposo indicados. Confío en que los nuevos antecedentes aportados serán evaluados favorablemente, permitiéndome así contar con el respaldo económico durante mi convalecencia conforme a la normativa vigente.
Sin otro particular, agradeciendo de antemano su atención y a la espera de una respuesta positiva, se despide atentamente,
[Nombre Completo]
RUT: []
Teléfono: [] – Email: [__________]
🎗 Nota: Recuerda que debes imprimir, firmar y adjuntar todos los documentos mencionados al enviar esta carta. Puedes modificar el texto según tu caso específico; por ejemplo, incluir un párrafo explicando retrasos (si correspondiera) o eliminar alguna sección no aplicable. El lenguaje debe ser formal pero comprensible. Este modelo es orientativo y debe ser personalizado antes de usar.
📥 Descargar modelo de carta en formato Word: Haz clic aquí para descargar el modelo editable de la carta de apelación (COMPIN).
(El enlace de descarga proporciona un documento Word con este mismo formato de carta para que puedas rellenarlo con tus datos y usarlo en tu apelación.)
Presentación del recurso: ¿Dónde y cómo entregarlo?
Ya con tu carta de apelación redactada y todos los antecedentes reunidos, es momento de presentar formalmente el recurso ante la entidad correspondiente. Dependiendo de tu situación (Fonasa o Isapre) y de las facilidades disponibles, existen diferentes vías para ingresar tu apelación:
En la oficina de la COMPIN: Es la forma tradicional. Debes dirigirte a las oficinas de la COMPIN que te corresponden según tu domicilio o lugar de trabajo. Por ejemplo, en regiones se acude a la oficina regional o provincial de la COMPIN (muchas veces ubicada en la Seremi de Salud o en establecimientos designados). Lleva dos copias del escrito de apelación y tus documentos. Al entregar, solicita que te timbren una copia de la carta como recepción (con fecha y firma del funcionario que la recibe). Esa copia sellada consérvala como comprobante de que presentaste el recurso en tal fecha. Si la COMPIN tiene un formulario específico para recursos, podría que te pidan llenarlo; sin embargo, normalmente la carta que llevas es suficiente. Es importante que la presentación sea dentro del plazo: por ejemplo, si cuentas 5 días hábiles desde la notificación, asegúrate de ir antes de que venza ese límite.
En línea a través de la plataforma COMPIN (Mi Licencia Médica): En la actualidad, el Ministerio de Salud dispone de una plataforma web llamada Mi Licencia Médica (www.milicenciamedica.cl) donde, con tu ClaveÚnica, puedes realizar trámites relativos a licencias médicas. En muchos casos es posible ingresar el recurso de reposición en línea completando un formulario electrónico y adjuntando los documentos escaneados. De hecho, ChileAtiende indica que si tu licencia fue rechazada o reducida, puedes ingresar el reclamo en el sitio web de la COMPIN con ClaveÚnica. Esta vía puede ser muy práctica, sobre todo si no resides cerca de una oficina física o si quieres evitar filas. Para usarla:
Ingresa al sitio y busca la opción de “Reclamos” o “Apelación de Licencia”. Selecciona el tipo de caso (por ejemplo: licencia médica rechazada).
Completa los datos que te pide el formulario: datos personales, datos de la licencia (número de folio, fechas, etc.), motivo de tu reclamo (aquí redactas un resumen de tu situación, similar a la carta).
Adjunta los archivos solicitados: normalmente te pedirá subir la resolución de rechazo escaneada, tu carta de apelación firmada (puedes escanearla o firmarla electrónicamente), y los documentos médicos (escaneos en PDF de informes, exámenes, etc.). Trata de que los archivos se vean legibles.
Envía el formulario. El sistema debería darte un comprobante o número de seguimiento del reclamo ingresado. Guarda ese número, ya que con él podrás luego consultar en la misma plataforma el estado de tu caso.
Importante: Si vas a apelar online, igualmente respeta los plazos (no porque sea digital tienes más tiempo). El plazo legal sigue siendo 5 días hábiles en Fonasa y 15 en Isapre para ingresar el reclamo. La ventaja es que puedes hacerlo incluso en fines de semana o fuera de horario de oficina, siempre que no excedas el límite.
A través de ChileAtiende (IPS): Las sucursales de ChileAtiende (Instituto de Previsión Social) actúan como ventanilla para múltiples trámites del Estado, y esto incluye recibir reclamos de licencias médicas para derivarlos a SUSESO o COMPIN. Si te resulta más accesible, puedes acudir a una sucursal ChileAtiende con tus documentos. Allí un funcionario puede ingresar tu apelación por ti al sistema o derivar los antecedentes a la entidad competente. Debes indicar claramente que quieres apelar el rechazo de tu licencia médica y entregar la carta y papeles. ChileAtiende puede ser útil especialmente en comunas donde quizás no hay oficina de COMPIN pero sí una de ChileAtiende cercana.
Correo certificado o carta física: No es lo más recomendable por temas de tiempo, pero si estuvieras imposibilitado de ir personalmente o de usar internet, podrías enviar tu recurso por correo certificado dirigido a la oficina de la COMPIN. Esto implica imprimir todo y llevarlo a Correos de Chile. Si optas por esto, hazlo de inmediato tras recibir la notificación, porque el matasellos con la fecha de envío debería estar dentro del plazo hábil. Conserva una copia de todo lo enviado y el comprobante de correos. Como digo, es preferible la entrega directa o digital, pero esta es una alternativa más.
Plazos y consideraciones al presentar: Reiteramos algo crucial: los plazos para apelar son muy breves, especialmente en el caso de Fonasa. De acuerdo a la normativa, cuando la COMPIN rechaza una licencia común, el trabajador tiene solo 5 días hábiles desde la recepción de la notificación para presentar el recurso de reposición. En cambio, si la que rechazó inicialmente fue una Isapre, tienes hasta 15 días hábiles para interponer el reclamo ante la COMPIN. Estos plazos se cuentan en días hábiles (no incluyen sábados, domingos ni festivos) y desde que te notificaste formalmente del rechazo (ya sea la fecha que firmaste la carta certificada de la Isapre o la fecha indicada en la resolución de la COMPIN como notificación). Cumplir con el plazo es fundamental – si presentas fuera de ese lapso, legalmente podrían declarar tu recurso “extemporáneo” y ni siquiera tramitarlo. Por eso, actúa con rapidez: prepara todo lo antes posible y entrégalo.
Otro punto: si fueron varias licencias rechazadas (por ejemplo, a veces rechazan una seguidilla de licencias, o rechazo una y reducen otra), normalmente se exige presentar un recurso por cada licencia. Es decir, no vale una sola carta para múltiples licencias distintas; deberías hacer cartas separadas (aunque puedas entregarlas juntas) mencionando cada número de licencia individualmente. Esto porque administrativamente cada licencia es un caso. Si te ocurre eso, puedes redactar una carta base y luego adaptarla para las demás cambiando los datos específicos.
4. Seguimiento del proceso y tiempos de respuesta
Una vez ingresado tu recurso de reposición, la COMPIN (o la instancia que corresponda) deberá analizar nuevamente tu licencia ahora con los nuevos antecedentes aportados. Es natural que quieras saber cuánto demorará y cómo enterarte de la respuesta. Aquí te comentamos qué esperar:
Tiempo de respuesta estimado: Por regla general, las COMPIN tratan de resolver los recursos en un plazo relativamente corto, aproximadamente dentro de 30 días desde que se presenta la apelación. En muchos casos la respuesta puede llegar antes (en 2 o 3 semanas) si el caso es simple. Sin embargo, también es posible que tome más tiempo, sobre todo si requieren hacer diligencias adicionales: por ejemplo, solicitar un nuevo informe a un médico contralor, ordenar una evaluación por especialista, o incluso realizar una visita domiciliaria o examen médico al trabajador. La Superintendencia (SUSESO) indica que si el caso es complejo, la investigación y resolución podrían extenderse hasta un máximo de 6 meses en instancias finales, pero esto generalmente aplica a la etapa de reclamo ante la Superintendencia. A nivel de COMPIN, no debería llegar a tanto. Si pasa más de un mes sin noticias, conviene que consultes el estado.
Cómo consultar el estado: Si entregaste el recurso en forma presencial, puedes consultar directamente en la oficina de la COMPIN sobre el estado de tu apelación, proporcionando el número de folio de tu licencia o tus datos. Algunas COMPIN tienen números de teléfono de OIRS (Oficina de Informaciones) donde podrías llamar. Si presentaste vía web en Milicenciamedica.cl, allí mismo debería haber una sección para seguimiento con el número de ingreso que te dieron. También la página de SUSESO ofrece un servicio de consulta de estado ingresando RUT y folio del caso, especialmente si escaló a SUSESO. En último término, si nada de eso funciona, puedes acercarte a ChileAtiende con tu comprobante para ver si pueden averiguar.
Notificación del resultado: La resolución de tu recurso de reposición normalmente te llegará de manera similar a la original: si es la COMPIN, suelen emitir una nueva Resolución Exenta indicando si “se acoge” o “se rechaza” tu reposición. Esa resolución debería ser notificada por carta certificada a tu domicilio o podría aparecer en tu buzón electrónico (algunas regiones están notificando vía correo electrónico cuando uno lo informa en la carta, por eso pusimos tu email de contacto). También, en el sistema en línea podrías descargar la respuesta una vez esté lista. Mantente atento a tu correo físico y electrónico. Si cambiaste de domicilio recientemente y la notificación podría haberse ido a otra dirección, informa en tu carta la dirección actual y teléfono para contacto.
Mientras esperas, qué hacer con tu situación laboral: Una pregunta común es ¿debo volver a trabajar mientras apelo? Lamentablemente, si tu licencia fue rechazada, oficialmente esos días no están autorizados como licencia. Si aún no te recuperas y el médico insiste en que debes continuar en reposo, podrías obtener licencias nuevas (continuaciones), pero considera que si la anterior fue rechazada, las siguientes podrían correr la misma suerte a menos que haya un cambio en los antecedentes. Desde el punto de vista laboral, tu empleador al saber del rechazo podría esperarte de vuelta. Muchos trabajadores, durante la apelación, optan por reincorporarse a trabajar si es posible, para no seguir acumulando inasistencias no reconocidas, y luego si ganan la apelación esos días se transformarán en licencia pagada (y podrían regularizar la ausencia). Esto es algo que debes evaluar según tu condición de salud; si definitivamente no puedes trabajar, informa a tu empleador que estás en proceso de apelación y presenta los comprobantes de ello. Legalmente no es una justificación automática, pero puede ayudar a la comprensión del empleador. En casos de salud delicada, siempre prevalece tu bienestar, así que toma la decisión que más te resguarde (quizá conversar con Recursos Humanos sobre una eventual licencia sin goce de sueldo temporal mientras se resuelve, etc., es una alternativa).
5. Resultado de la apelación: ¿qué puede suceder?
Luego de que la COMPIN analice tu recurso, emitirá una resolución que puede ser de dos tipos:
Apelación acogida (favorablemente): ¡Buenas noticias! Significa que la COMPIN aceptó tus argumentos y antecedentes, y decidió dejar sin efecto el rechazo inicial, aprobando la licencia médica que reclamaste. En términos prácticos, esto quiere decir que tu licencia pasa a estar autorizada como si nunca hubiera sido rechazada. La resolución nueva usualmente dirá algo como “se acoge el recurso de reposición interpuesto por Don/Doña [Nombre] y, en consecuencia, se autoriza la licencia médica N°... por [X] días…”. Una vez que tienes esto, la propia COMPIN o Isapre deberá proceder a pagar el Subsidio por Incapacidad Laboral correspondiente a esos días (si aún no lo ha pagado). Si eres afiliado Fonasa, es el COMPIN vía caja pagadora quien paga; si eres afiliado Isapre, la Isapre debe pagarte una vez que la COMPIN instruya que la licencia fue aceptada. Asegúrate de hacer seguimiento del pago: suele tardar un par de semanas luego de la resolución favorable. También notifica a tu empleador del resultado para que regularice cualquier apunte interno (por ejemplo, si te habían contabilizado inasistencia, con la aprobación retroactiva eso debe corregirse a licencia). En resumen, si ganas la apelación, obtienes los mismos derechos como si la licencia hubiera sido aprobada desde un inicio, incluyendo el pago del subsidio y la protección de tu fuero (en caso de licencias pre y postnatales, por ejemplo).
Apelación rechazada (desfavorablemente): Si la resolución indica que no se acoge tu reposición, lamentablemente significa que la COMPIN mantiene su decisión original de no autorizar la licencia. Esto puede suceder si, a juicio de los evaluadores, los antecedentes que entregaste no fueron suficientes para cambiar el dictamen, o si confirman su postura inicial. Un rechazo en esta instancia es desalentador, pero no necesariamente es el final del camino. Aún cuentas con una opción adicional de recurso ante una instancia superior: la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO). De hecho, la ley prevé que si la COMPIN (o la Isapre, según sea el caso) rechaza tu licencia y tú agotaste la reposición con ellos, puedes escalar el reclamo a la SUSESO para que sea este organismo quien analice el caso de forma independiente. En la siguiente sección explicaremos cómo apelar ante la Superintendencia. Es importante señalar que al acudir a SUSESO debes aportar idealmente nuevos antecedentes o enfoques que quizás no presentaste antes, para tener mayor probabilidad de éxito, aunque SUSESO también revisará todo lo ya presentado.
Recurso de reposición en segunda instancia (caso Isapre): Cabe mencionar que, según la información de ChileAtiende, en los casos de licencias rechazadas por Isapre, existe incluso una doble instancia de reposición dentro de la COMPIN. La primera es el reclamo inicial ante la COMPIN Regional; si este fuera rechazado, podrías interponer otro recurso de reposición (segunda instancia) ante la misma COMPIN –posiblemente elevando el caso a la Comisión Médica Central– y solo si también es denegado, recurrir a SUSESO. Esto puede variar en la práctica según la región, pero ten en cuenta que podrías tener esa oportunidad adicional. En cambio, en licencias Fonasa normalmente solo hay una instancia en COMPIN (la reposición) antes de ir a Superintendencia.
En caso de un resultado desfavorable, no te desanimes inmediatamente. Evalúa objetivamente tu situación: si aún estás convencido de que tu licencia debió aprobarse, y cuentas con más antecedentes o especialistas que puedan apoyar, entonces preparar el recurso a SUSESO es el siguiente paso. Si en cambio reconoces que quizás la negativa tiene fundamento (por ejemplo, realmente la licencia estuvo fuera de plazo y no hay mucho que hacer), quizás sea momento de asumir esa pérdida y evitar prolongar el proceso. Cada caso es distinto.
Finalmente, mencionar que existe la posibilidad (muy inusual en licencias médicas) de acudir a instancias judiciales, como un Recurso de Protección ante la Corte de Apelaciones, alegando vulneración de garantías constitucionales (por ejemplo, derecho a la salud) si crees que el rechazo fue arbitrario. Esto ha ocurrido en contadas ocasiones, pero generalmente los canales institucionales (COMPIN y SUSESO) son suficientes y las cortes tienden a no intervenir en materias técnico-médicas salvo haya una evidente ilegalidad. Si piensas en algo así, sería recomendable buscar asesoría legal especializada. Para la mayoría de trabajadores, el camino práctico es agotar la vía administrativa de SUSESO.
Cómo apelar ante la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO)
Si tras la reposición en la COMPIN aún no logras que se autorice tu licencia médica, no todo está perdido. Como indicamos, puedes presentar un reclamo ante la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), que es el organismo público encargado de fiscalizar a las COMPIN, Isapres y en general velar por el cumplimiento de la normativa de seguridad social. La SUSESO actúa como segunda instancia (o tercera, según se mire) revisora, ofreciendo una mirada independiente. A continuación, veremos cómo es el proceso con SUSESO:
Requisito previo – Agotar la instancia anterior: Es importante saber que la Superintendencia típicamente exige que hayas pasado primero por la reposición en la COMPIN antes de atender tu reclamo. Es decir, no puedes saltarte a SUSESO sin antes haber reclamado a la COMPIN o Isapre correspondiente. La normativa señala que el afectado “debe interponer ante la misma Entidad un recurso de reposición o reconsideración, y solo si se mantiene la resolución de rechazo podrá presentar una reclamación ante la Superintendencia”. Por lo tanto, asegúrate de haber obtenido ya la respuesta negativa de la COMPIN (tener en mano la resolución que dice que no acogieron tu recurso), porque eso será parte de los antecedentes a presentar a SUSESO.
Plazo para reclamar a SUSESO: A diferencia de la reposición, la ley no establece un plazo tan perentorio como 5 días; sin embargo, la resolución final de la SUSESO sí indica un plazo breve si quisieras reconsideración. En general, se recomienda ingresar el reclamo a la brevedad tras recibir la negativa de COMPIN, idealmente dentro de los 15 días hábiles siguientes o antes, para que no se enfríe el caso. ChileAtiende señala que este trámite se puede realizar durante todo el año y en cualquier momento tras el rechazo, pero conviene no dejar pasar mucho tiempo.
Cómo ingresar el reclamo a SUSESO: La Superintendencia dispone de una plataforma en línea para recibir reclamos ciudadanos. Puedes acceder a través del sitio de SUSESO (www.suseso.cl) o mediante ChileAtiende en la sección correspondiente. Los pasos en línea son:
Entrar al portal de reclamos SUSESO (por ejemplo usando ClaveÚnica).
Completar un formulario electrónico de reclamo: te pedirán tus datos personales, y deberás seleccionar materia “Licencias médicas”, submateria “Aspectos médicos” y motivo del reclamo (por ejemplo “Rechazo de licencia por reposo injustificado”, etc.). Allí mismo habrá un campo para que escribas el relato de tu caso, similar a una carta pero en formato de formulario.
Adjuntar los documentos requeridos: SUSESO pide básicamente los mismos que ya tienes: la resolución de la COMPIN que rechazó tu licencia (y si hubo también rechazo de Isapre previo, ese también), la copia de la licencia médica, el informe médico y antecedentes adicionales que tengas. Asegúrate de adjuntarlos todos en PDF o imágenes claras.
Enviar el reclamo y guardar el número de folio que el sistema te entregará al finalizar. SUSESO te enviará un correo confirmando la recepción con ese número y un resumen del formulario.
Si no quieres hacerlo en línea, también puedes presentar el reclamo SUSESO en forma presencial: ya sea en las oficinas de la SUSESO en Santiago (para quienes están allí) o en cualquier oficina de ChileAtiende a lo largo del país. El funcionario te pedirá los mismos documentos impresos y llenará el formulario electrónico por ti. Lleva tu cédula de identidad y los documentos en copia.
Tramitación en SUSESO: Una vez ingresado, la Superintendencia asigna tu caso a un profesional (médico u abogado según la temática) para su análisis. La SUSESO puede incluso pedirle informes adicionales a la COMPIN involucrada o a la Isapre, e incluso mandar a hacer peritajes si lo estima. Es un proceso más exhaustivo, por eso puede demorar un poco más. Por lo general, SUSESO emite un dictamen dentro de unos 30 a 60 días. ChileAtiende indica que a los 30 días puedes consultar estado, y que si el caso es complejo puede tardar hasta 6 meses a lo sumo.
Resultado del reclamo SUSESO: La Superintendencia emitirá un Dictamen que te será notificado (normalmente llega por carta certificada o por correo electrónico si indicaste uno, y también puedes descargarlo con tu folio en la web SUSESO). Este dictamen puede:
Acoger tu reclamo: En cuyo caso instruirá a la COMPIN o Isapre que deje sin efecto la resolución de rechazo y autorice la licencia médica en cuestión. Esto es equivalente a ganar la apelación: la licencia se aprueba y deben pagarte el subsidio. Al ser una orden de la Superintendencia, la COMPIN/Isapre tiene que cumplirla sí o sí.
Rechazar tu reclamo: Con lo cual el dictamen confirmará que la licencia queda rechazada y normalmente explicará las razones por las cuales SUSESO no te dio la razón.
En ambos casos, el dictamen de SUSESO es la última palabra en la vía administrativa regular. Ahora bien, existe un recurso dentro de SUSESO: si no estuviésemos conformes con el dictamen (por ejemplo, salió desfavorable), la ley 19.880 de procedimientos administrativos permite interponer un Recurso de Reposición ante la misma Superintendencia dentro de los 5 días hábiles posteriores a la notificación del dictamen. Este recurso debe contener nuevos antecedentes significativos que no se hubieran presentado antes, de lo contrario usualmente lo rechazarán por reiterativo. Es, en esencia, pedirle a la Superintendenta (o Superintendente) que reconsidere su decisión aportándole algo novedoso. No muchos recurren a esto, pero es una opción si por ejemplo obtuviste después del dictamen un examen crucial o un informe de especialista muy concluyente que podría cambiar el resultado.
Instancia judicial (extraordinaria): Si incluso tras la intervención de SUSESO (y eventual reposición allí) no lograste la aprobación y consideras que se vulneraron tus derechos, como mencionamos podrías evaluar acudir a la justicia. Esto ya escapa del ámbito de este artículo y requeriría asesoría legal. Solo recuérdalo como un recurso extremo.
Caso especial: Licencias rechazadas por una Isapre (afiliados al sistema privado)
Aunque a lo largo del artículo hemos ido haciendo distinciones, merece la pena recapitular brevemente qué pasos seguir específicamente si tu licencia médica fue rechazada por tu Isapre, ya que el camino difiere ligeramente del caso Fonasa:
Cuando una Isapre rechaza o reduce una licencia, el primer paso no es apelar a la misma Isapre (ellas difícilmente revierten su decisión internamente), sino que debes presentar un reclamo ante la COMPIN de tu región contra la resolución de la Isapre. Es decir, la COMPIN actuará como ente fiscalizador de la Isapre, revisando la licencia de forma independiente. Los pasos concretos son:
Plazo para reclamar a COMPIN: Tienes hasta 15 días hábiles desde que recibes la carta de rechazo de la Isapre para ingresar tu reclamo en la COMPIN. Este plazo es más amplio que el de Fonasa, pero no lo dejes pasar. Usa esos días para reunir informes y hacer tu carta como explicamos.
Documentación necesaria: Debes presentar una carta de reclamo (similar a la carta de apelación que describimos, dirigida a COMPIN, indicando que reclamas contra la resolución de la Isapre tal), adjuntar la resolución de rechazo de la Isapre y todos los antecedentes médicos pertinentes (informes, exámenes). ChileAtiende enfatiza algunos documentos extra según la causa:
Si la Isapre alegó presentación fuera de plazo, adjunta la constancia de recepción de la licencia o carta del empleador indicando cuándo entregaste la licencia.
Si hubo visita domiciliaria de la Isapre, puedes adjuntar el acta de esa visita si la tienes (a veces la dejan).
En general, los mismos tipos de documentos que describimos antes aplican.
Ingreso del reclamo: Igual que con Fonasa, puedes hacerlo presencial en COMPIN o vía web en milicenciamedica.cl. De hecho, en el portal COMPIN hay una sección especial para “Reclamo contra Isapre”. Necesitarás ClaveÚnica para hacerlo online.
Proceso: La COMPIN evaluará tu caso. Puede que la COMPIN te cite a algún control con un médico contralor o solicite a la Isapre antecedentes adicionales. Finalmente emitirá una resolución:
Si te da la razón, la COMPIN ordenará a la Isapre que deje sin efecto el rechazo y autorice la licencia. La Isapre entonces deberá pagar el subsidio correspondiente.
Si la COMPIN no te da la razón (rechaza el reclamo), como vimos, podrías interponer un recurso de reposición ante la misma COMPIN (segunda instancia). Esto implicaría básicamente insistir con la COMPIN, posiblemente escalando a la Comisión Médica Central (un nivel superior de COMPIN donde casos difíciles se revisan por una comisión nacional). Deberías presentar una nueva carta, idealmente con algún antecedente extra o enfatizando puntos que crees no fueron bien valorados.
Si tras esa segunda instancia la COMPIN aún rechaza, ya tendrías camino libre para reclamar a SUSESO exactamente igual que describimos antes.
En resumen, para afiliados a Isapre el orden es: Isapre -> Reclamo en COMPIN (15 días) -> (Reposición en COMPIN si cabe) -> SUSESO. Por lo demás, la forma de redactar la carta de reclamo a la COMPIN es muy similar al modelo que proporcionamos (solo que en la presentación dirías “...vengo a reclamar contra la resolución de Isapre [nombre] que rechazó mi licencia…”). Los argumentos médicos son los mismos que usarías ante la Isapre, pero ahora expuestos ante la COMPIN. Es aconsejable incluir todos los antecedentes que quizás la Isapre no consideró. A veces las COMPIN revierten decisiones de Isapre especialmente si encuentran que el rechazo fue injustificado o si la Isapre fue muy estricta; otras veces respaldan a la Isapre. Pero existen numerosos casos de cotizantes de Isapre que logran que la COMPIN les dé la razón y les validen su licencia, así que vale la pena intentarlo.
Consejos finales y recomendaciones
Hemos cubierto el proceso de apelación de principio a fin, pero antes de finalizar, resumamos algunos consejos útiles y puntos a recordar para aumentar tus chances de éxito:
No dejes pasar los plazos: Reiteramos esto porque es crítico. Tan pronto te enteres del rechazo, marca el límite de días en tu calendario. Si tienes 5 días hábiles, prácticamente significa una semana o menos para actuar. Empieza a reunir papeles y hacer la carta de inmediato. Entregar fuera de plazo puede hacer que pierdas el caso automáticamente sin que siquiera revisen tus argumentos.
Busca apoyo de tu médico tratante: Un buen informe o carta de tu doctor es frecuentemente el factor determinante para ganar una apelación. Habla con él/ella, explícale que rechazaron tu licencia y pídele que por favor te ayude elaborando un informe lo más completo posible. Los médicos conocen este tipo de procedimientos (muchos pacientes les piden estos informes para COMPIN) y sabrán qué puntos destacar. Asegúrate de que el informe lleve timbre, firma y ojalá el número de registro del médico, para darle seriedad.
Sé objetivo en tu argumentación: Es comprensible sentir frustración cuando nos niegan una licencia, pero al redactar tu apelación y presentar tu caso, mantén la calma y la objetividad. Cíñete a hechos concretos, evita alegatos emocionales o muy subjetivos. Por ejemplo, en vez de decir “necesito el pago porque si no me voy a endeudar”, enfócate en “mi condición de salud realmente ameritaba este tiempo de reposo, aquí están las pruebas”. Lo primero es muy cierto y humano, pero la decisión se tomará por criterios médicos/técnicos, no sociales (aunque empáticamente uno esperaría consideración, la COMPIN se rige por normativa estricta).
Legislación de respaldo: No está de más mencionar brevemente alguna base legal en la carta si lo ves pertinente, pero no es obligatorio. Podrías señalar, por ejemplo: “Conforme al D.S. Nº3 de 1984 del Minsal, que regula las licencias médicas, tengo derecho a que se reevalúen estos antecedentes...”. O si vas a SUSESO, mencionar la Ley 16.395 que les da atribuciones. Sin embargo, esto solo si te sientes cómodo; no es un requisito y muchas veces los argumentos médicos son suficientes.
Mantén copias de todo: Guarda copia de tu carta, de los informes y documentos entregados, y cualquier comprobante de presentación. Si en algún punto se “pierde” el expediente (ha ocurrido), tener tus respaldos te permitirá reconstruirlo. También, esas copias te sirven si después tienes que llevar el caso a SUSESO o a otra instancia para volver a presentarlos.
Utiliza los canales de información: Si tienes dudas en el proceso, puedes llamar al teléfono de ayuda 101 de ChileAtiende o al OIRS de la Superintendencia. También muchas Isapres tienen ejecutivos que pueden orientarte (aunque si ya estás en disputa con ellos, tal vez no esperes demasiada ayuda, pero al menos sobre procedimientos podrían informar). En las oficinas COMPIN hay mesas de información donde te pueden guiar en rellenar formularios.
Gastos y costos: Presentar estos recursos no tiene costo monetario alguno, son trámites gratuitos. Eso sí, tendrás quizás gastos colaterales como copias, movilización, eventualmente pago por certificados médicos (algunos médicos cobran por el informe extendido, pero muchos no). Evalúa esos costos menores frente al beneficio de lograr que te paguen la licencia, que seguramente es mayor.
Si tu salud empeora o cambian las circunstancias, notifícalo: Por ejemplo, supongamos que te rechazaron la licencia y mientras esperas apelación, tu médico extiende la licencia por más tiempo o descubren una nueva patología relacionada. Puedes ampliar los antecedentes presentando esos nuevos documentos a la COMPIN, incluso si ya ingresaste el recurso pero aún no se resuelve. Añade una carta indicando que complementas el reclamo con tal examen nuevo, por ejemplo. Toda nueva evidencia cuenta.
En caso extremo, considera asesoría legal o sindical: Si la situación es compleja (por ejemplo, tienes varias licencias rechazadas, la empresa presiona, etc.), podrías buscar orientación en el departamento jurídico de tu sindicato (si lo tienes) o incluso consultar con un abogado laboralista o previsional. A veces, conocer casos similares o jurisprudencia ayuda a enfocar mejor la apelación. Sin embargo, la mayoría de las personas logra hacer estos trámites por cuenta propia exitosamente siguiendo las instrucciones como las que hemos descrito.
Comunicación con el empleador: Mantén informado a tu empleador (jefe directo o RR.HH.) de que estás en este proceso de apelación. Esto por dos motivos: primero, para explicar cualquier ausencia en caso de que aún no puedas volver a trabajar; segundo, porque si finalmente se aprueba la licencia, la empresa deberá pagar las cotizaciones previsionales correspondientes a ese período (el subsidio cubre sueldo, pero las imposiciones a veces las debe enterar el empleador con posterior reembolso, dependiendo del caso). Tener una relación transparente puede evitarte problemas laborales adicionales.
Apelar el rechazo de una licencia médica en Chile puede parecer un trámite engorroso, pero es un derecho que todos los trabajadores pueden y deben ejercer si consideran injusta la decisión tomada sobre su reposo médico. A lo largo de este artículo hemos detallado cada etapa del proceso: desde entender las posibles causas de rechazo, hasta cómo preparar una carta de apelación efectiva, presentar el recurso en la COMPIN, e incluso escalar la situación ante la Superintendencia de Seguridad Social si es necesario.
La clave para tener éxito está en la proactividad y la prolijidad: actuar dentro de los plazos, reunir evidencia médica contundente, seguir el procedimiento correcto y argumentar de forma clara y respetuosa. Muchos trabajadores han logrado que, tras una apelación bien fundamentada, sus licencias inicialmente negadas sean finalmente aprobadas y pagadas, lo que no solo representa un alivio económico sino también la reivindicación de que su condición de salud ameritaba la cobertura.
Si te encuentras en esta situación, no bajes los brazos. Utiliza el modelo de carta proporcionado como guía, adapta tu caso y presenta tu recurso con convicción. Recuerda que cuentas con instancias institucionales que velan por tus derechos (la COMPIN y la SUSESO están obligadas a revisar tu caso si cumples con los requisitos). Y si sientes incertidumbre, busca apoyo: en tu médico, en compañeros de trabajo, en orientación pública.
Esperamos que esta guía detallada te haya sido útil. Apelar puede requerir un esfuerzo adicional en un momento en que quizás aún no te sientes al 100% de salud, pero es un esfuerzo que vale la pena para hacer valer tus derechos laborales y de seguridad social. ¡Mucho ánimo con tu apelación y que logres un resultado favorable!
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